Malos hábitos que dañan los dientes

Foto: Busybee77, CC-BY-SA-3.0, Wikimedia Commons

Los nervios, el estrés, incluso el aburrimiento; nos llevan muchas veces a desarrollar hábitos que dañan nuestros dientes. Te comentamos a continuación algunos de los más comunes que te aconsejamos evitar:

1.- Usar los dientes como herramientas: eres de los que usan sus dientes para cortar celo o abrir botellas… pues te recomendamos no volver a hacerlo. Los dientes, aunque son fuertes, no están hechos para este tipo de funciones, no sólo porque se desgastan más rápido, sino porque estas actividades podrían ocasionar una fractura.

2.- Morderse las uñas: todo un clásico. Además de ser antihigiénico y ocasionar daños en tus dedos, este hábito aumenta las posibilidades de que padezcas bruxismo (morder o rechinar con fuerza los dientes de forma involuntaria). Por tanto, no sólo los estás desgastando, sino que estarías fomentando problemas en la mordida de tu boca.

3.- Masticar hielo: con el calor que está haciendo en Madrid, un hielo es más que apetecible. Pero que no sea tu sustituto para el chicle. Masticar hielo frecuentemente o en grandes cantidades puede fracturar los dientes o hacer que se rajen.

4.- Morder lápices: muy típico en los niños. Sus efectos son similares a los que produce el masticar hielo. Pero además del riesgo que supone para los dientes, no es un hábito higiénico por todas las bacterias que contienen los bolígrafos o lápices que pasan de mano en mano, se caen al suelo, etc.

5.- Cepillarte con muchas fuerza y con movimientos horizontales: la fuerza no es sinónimo de una mayor limpieza. Más bien, cepillarte los dientes con mucha fuerza y además con un cepillo de cerdas duras puede producir retracción de las encías, exceso de sensibilidad en las mismas, y desgaste del esmalte de los dientes. Lo mejor es aplicar una técnica adecuada.

Y cuando hablamos de la mejor técnica de cepillado, no nos referimos a movimientos horizontales. Esto se debe, entre otras razones, a que los restos de comida los “barres” al espacio que existe entre los dientes, por lo que la limpieza es incompleta. Lo correcto es cepillar los dientes con movimientos circulares.