El azúcar es sin duda uno de los causantes principales de las caries y otros problemas bucales. Pero, ¿por qué es tan adictiva?

Nuestra difícil relación con el azúcar comienza muy pronto: nacemos golosos. Muchos científicos sugieren que deseamos el azúcar instintivamente porque juega un rol vital en nuestra supervivencia. En tiempos pasados, los jóvenes que preferían alimentos ricos en calorías tenían probablemente más posibilidades de sobrevivir cuando escaseaban los alimentos, informa BBC. La glucosa es particularmente importante para el cerebro ya que es el único combustible para las 100.000 millones de células nerviosas llamadas neuronas, que necesitan un abastecimiento constante del flujo sanguíneo porque no tienen la capacidad de almacenar glucosa ellas mismas.

A esto se añade que nuestro cuerpo no es capaz de decir si hemos consumido la cantidad suficiente de ciertos tipos de azúcares. Los investigadores hallaron que los alimentos y bebidas endulzados con fructosa, otro azúcar simple, no provocan la misma sensación de saciedad que otras comidas con las calorías similares.

Un estudio de la Universidad de Yale encontró que mientras la glucosa reprime la parte del cerebro que nos da ganas de comer, la fructosa no lo hace. Por eso aumenta el riesgo de comer de más. Muchas comidas procesadas se endulzan excesivamente con sacarosa, que contiene 50% de fructosa. De hecho, es sorprendente la cantidad de azúcar escondida en alimentos comunes. Así que la próxima vez que tu mano se extienda hacia el paquete de galletas, al menos ya sabrás por qué.

Fuente: http://www.bbc.co.uk
Foto: Dulce Caña

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